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15 de octubre de 2013

Papa 2008






PAPA, PATATA, POTATO, POMME DE TERRE
La papa se consume y se cultiva en los Andes desde hace unos 8 000 años. Llevada a Europa por los españoles. Hoy se cultivan en unos 192 000 kilómetros cuadrados aprox., desde la planicie de Yunnan en China hasta las tierras bajas subtropicales de la India, desde las montañas ecuatoriales de Java y a las estepas de Ucrania.Es idónea donde la tierra es limitada y la mano de obra abundante, como los paises en desarrollo.
La papa crece rápido y en todo tipo de tierra. Hasta un 85% de la planta es comestible para las personas, en comparación con el 50% en el caso de los cereales.Sus muchos carbohidratos, son una buena fuente de energía. Tienen el contenido más elevado de proteínas (en torno al 2,1% del peso del producto fresco) de la familia de los cultivos de raíces y tubérculos. Sus proteínas son de una calidad razonablemente buena, ya que sus aminoácidos corresponden a las necesidades humanas. Una papa mediana contiene cerca de la mitad de la ingesta diaria recomendada de Vitamina C, y una quinta parte de potasio diario recomendado.
Cuando aumentan los precios de los alimentos, y es feroz la competencia por el suministro de trigo, maíz y arroz, así como otros productos agrícolas. La atención mundial se vuelve hacia la papa, para aliviar la inflación de los precios de los alimentos ,y su posible  escasez. La papa ya forma parte importante del sistema alimentario mundial. Es el producto -no cerealero -número 1 y la producción alcanzó las 320 millones de toneladas en 2007. Su consumo se extiende por  el mundo en desarrollo, que hoy produce más de la mitad de la cosecha mundial. Su facilidad de cultivo y el gran contenido de energía la han convertido en valioso producto comercial para millones de agricultores, puede ayudar a los agricultores de bajos ingresos y a los consumidores vulnerables a atravesar el momento de inestabilidad que experimentan hoy el suministro y la demanda mundial de alimentos. En el Perú, por ejemplo, el gobierno ha intervenido para reducir las costosas importaciones de trigo alentando a la población a consumir pan con harina de papa. En China, primer productor mundial de papa, expertos agrónomos han propuesto que la papa se convierta en el principal cultivo alimentario de gran parte de las tierras agrícolas del país. La India prevé duplicar su producción de papa.
La preparación y consumo de las papas con ingredientes de gran contenido de grasa aumenta su valor calórico.Como las personas no pueden digerir el almidón que contienen las papas crudas, se consumen hervidas (con o sin piel), al horno o fritas. Procesos que pierden nutrientes, claro.
Las papas se deben almacenar en lugares oscuros y frescos para evitar que aumente el contenido de glicoalcaloides (defensa natural de la papa ante las plagas). Expuestas a la luz, las papas adquieren un color verde porque aumenta su contenido de clorofila, lo que también indica el aumento del contenido de solanina y chaconina. Dado que la cocción no destruye estas sustancias, es necesario eliminar las partes verdes y pelar las papas antes de cocinarlas.
La micropropagación o propagación in vitro ofrece una solución económica al problema de la presencia de patógenos en la papa semilla. Las plántulas se pueden multiplicar un número ilimitado de veces cortándolas en fracciones y sembrando estos cortes. Con las plántulas se pueden producir pequeños tubérculos en almácigas o transplantarse al terreno, donde crecen y producen papas semilla económicas y sin enfermedades.


El sector mundial de la papa atraviesa grandes cambios. Hasta inicios del decenio de 1990, casi la totalidad de las papas se producían y consumían en Europa, América del Norte y en los países de la antigua Unión Soviética. Desde entonces se ha producido un espectacular aumento de la producción y la demanda de papa en Asia, África y América Latina, donde la producción aumento de menos de 30 millones de toneladas a principios del decenio de 1960 a más de 165 millones en 2007. En 2005, por primera vez, la producción de la papa del mundo en desarrollo excedida el del mundo desarrollado. China se ha convertido en el primer productor mundial de papa, y poco menos de una tercera parte de todas las papas hoy se cosechan en China y la India.

Principales productores de papa, 2006-2007


Cantidad (t), 2007

kg/persona, 2006
1. China
72 000 000
1. Belarús
835,6
2. Fed. de Rusia
35 718 000
2. Países Bajos
415,1
3. India
26 280 000
3. Ucrania
414,8
4. Ucrania
19 102 300
4. Dinamarca
291,1
5. Estados Unidos
17 653 920
5. Letonia
286,0
6. Alemania
11 604 500
6. Polonia
271,5
7. Polonia
11 221 100
7. Bélgica
267,4
8. Belarús
8 497 000
8. Lituania
261,2
9. Países Bajos
7 200 000
9. Fed. de Rusia
259,0
10. Francia
6 271 000
10. Kirguistán
219,4
Asia consume casi la mitad del suministro mundial de papa, pero su enorme población significa que el consumo por persona fue de apenas 25 kilogramos en 2005. Los mayores consumidores de papa son los europeos. El consumo más bajo es en África y América Latina, pero está en aumento.

Principales consumidores de papa, 2005


Cantidad (t)

kg/persona
1. China
52 882 000
1. Belarús
337,99
2. Fed. de Rusia
20 442 000
2. Kirguistán
152,20
3. India
18 253 000
3. Fed. de Rusia
141,98
4. Estados Unidos
16 399 000
4. Ucrania
141,62
5. Reino Unido
6 842 000
5. Letonia
136,14
6. Ucrania
6 659 000
6. Armenia
131,76
7. Alemania
6 120 000
7. Lituania
130,67
8. Polonia
4 893 000
8. Polonia
127,75
9. Francia
3 880 000
9. Rwanda
124,83
10. Bangladesh
3 746 000
10. Portugal
118,62
Fuente: FAOSTAT 
www.potato2008.org © FAO, 2008


11 de octubre de 2013

La papa en africa





La papa tardó en llegar a África, alrededor de inicios del siglo XX. En los últimos decenios la producción ha crecido constantemente, de 2 millones de toneladas en 1960 a un volumen extraordinario de 16,7 millones de toneladas en 2007. Las papas se cultivan en una gran variedad de condiciones, desde las fincas comerciales irrigadas de Egipto y Sudáfrica, hasta las tierras altas tropicales intensamente cultivadas de África oriental y central, a cargo principalmente de los pequeños productores.
1. Egipto
La papa se introdujo en Egipto en el siglo XIX y su producción a gran escala comenzó durante la primera guerra mundial, porque los funcionarios británicos de la colonia fomentaron la producción para alimentar a los soldados. Sin embargo, después de la guerra, la mala calidad de las semillas importadas y la falta de experiencia de los agricultores con este cultivo impidieron que aumentara su producción.
Esta situación cambió. Desde 1961 la producción de papa de regadío en Egipto, concentrada en el norte del delta del Nilo, ha crecido a una tasa superior al 5% anual. Entre 1990 y 2007 la producción anual aumentó de 1,6 millones de toneladas a unos 2,6 millones de toneladas, con lo que Egipto se convirtió en primer productor africano de papas.
Egipto también es uno de los principales exportadores mundiales de papa. En 2004, las exportaciones ascendieron a más de 380 000 toneladas de papas frescas, y 18 000 toneladas de productos congelados de papa, destinados sobre todo a los mercados europeos.
2. Malawi
La papa llegó al África oriental en el siglo XIX, a través de los misionarios y los colonizadores europeos. Pero este cultivo no adquirió importancia para la población de Malawi sino hasta el decenio de 1960, cuando su producción llegó a unas 60 000 toneladas anuales.
Malawi es actualmente el principal productor de papa del África subsahariana. En 2007 cosechó 2,2 millones de toneladas. La papa se cultiva principalmente en las zonas altas, en las regiones sur y central del país, que son las más aptas por tener una altura de entre 1 000 y 2 000 metros y más de 750 mm de lluvia al año. En algunas partes de la región del sur los agricultores pueden recoger dos cosechas al año. Con frecuencia la papa se siembra con el maíz y los frijoles durante la principal temporada agrícola, de octubre a marzo.
Se exporta una parte mínima de la producción de papa de Malawi. El consumo anual se ha triplicado con creces en los últimos 15 años, a una elevada cifra de 88 kg per cápita.
3. Sudáfrica
Es probable que los marineros holandeses que se dirigían al oriente asiático llevaran la papa a Sudáfrica en el siglo XVII (los marineros promovían la producción de papa en los puertos de escala, a fin de reabastecerse de tubérculos frescos).
La producción de papa en Sudáfrica ha crecido mucho en los últimos 15 años, de 1,2 millones de toneladas en 1990 a la cifra extraordinaria de 1,97 millones de toneladas en 2007. Casi toda la producción se cultiva en fincas relativamente extensas, y cada vez más con riego y una producción promedio de más de 34 toneladas por hectárea.
Sudáfrica cuenta con una moderna industria de semillas de papa y, gracias en buena parte a la acelerada urbanización del país, también tiene un dinámico sector de elaboración de la papa, que utiliza unas 250 000 toneladas de papa al año, principalmente para producir papas a la francesa congeladas y hojuelas de papa. El consumo anual de papa es unos 30 kilogramos por persona.
4. Argelia
Después de la introducción del Solanum tuberosum en Argelia, a mediados del siglo XIX, la papa se cultivó principalmente para exportarla al mercado francés. Cuando Argelia se independizó de Francia, en 1962, los productores cosechaban un promedio de 250 000 toneladas al año, de lo cual una tercera parte iba a los mercados de exportación.
Desde entonces, la papa se ha convertido en un cultivo importante para el consumo interno, y en 2006 la producción batió un récord de 2,18 millones de toneladas. La papa se cultiva en una superficie de 90 000 hectáreas, y se puede sembrar y cosechar en Argelia prácticamente todo el año.
Las principales zonas de cultivo de la papa están en la costa mediterránea, donde el clima benigno permite producirla durante todo el año. También se cultivan papas a alturas de 500 metros en las montañas y los valles situados entre las costas y los montes Atlas, así como en las mesetas elevadas. El consumo anual de papas en Argelia aumento de 35 kilogramos en 1990, a unos 57 kilogramos en 2005.
5. Marruecos
En Marruecos la papa probablemente estaba bien establecida desde antes que el país se convirtiera en protectorado francés, en 1910. Desde la independencia, en 1956, la producción ha crecido con vigor, de unas 150 000 toneladas en 1961 a un volumen récord de 1,56 millones de toneladas en 2006. En el mismo período, la producción aumentó de 10 toneladas a más de 26 toneladas por hectárea.
Por su volumen, la papa hoy es el tercer cultivo de Marruecos, después de la remolacha azucarera y el trigo, y el segundo después de los tomates, entre las hortalizas de exportación, con unas 40 000 toneladas enviadas a Europa en 2005.
La papa se cultiva todo el año, salvo por un breve período durante el invierno. La producción de papa fresca se concentra en la costa del Atlántico al norte y al sur de Casablanca, donde un clima mediterráneo modificado ofrece condiciones aptas para su cultivo. También se produce papa en las zonas montañas de los Altas, a alturas de más de 3 000 metros sobre el nivel del mar. El marroquí promedio consume 42 kilogramos de papa al año.
6. Rwanda
Los soldados alemanes y los misioneros belgas llevaron la papa a Rwanda a principios del siglo XX. Hoy, la papa es el segundo cultivo más importante de este país, después de los plátanos. Y en la región subsahariana, Rwanda es el tercer productor de papa, después de Sudáfrica y Malawi.
Desde 1961, la producción de papa en Rwanda ha crecido de menos de 100 000 toneladas, a un volumen sin precedentes de 1,3 millones de toneladas en 2005. La cosecha de 2007 fue un poco inferior. Las papas se dan bien en muchas partes del país, sobre todo a mayor altura de 1 800 metros sobre el nivel del mar, y en algunas zonas se recogen dos cosechas al año. El sector de la papa está formado principalmente por pequeñas fincas que intercalan el cultivo de papa con los frijoles y el maíz, y la producción promedio es de casi 10 toneladas por hectárea.
La papa es la base de la seguridad alimentaria en Rwanda. El consumo anual es muy elevado, de 125 kilogramos por persona, con lo cual este tubérculo es la segunda fuente más importante de calorías, después de la yuca.
7. Nigeria
En el mundo de la papa, destaca el país más poblado de África, Nigeria. Es el cuarto productor de papa del África subsahariana, destina una superficie de tierras al cultivo de la papa equivalente a la de Alemania, y la producción de papa se ha septuplicado en los últimos 10 años, para llegar en 2007 a un volumen de 840 000 toneladas.
La principal zona productora de papa es la meseta de Jos, donde una altura de 1 200 a 1 400 metros y temperaturas del verano pocas veces superiores a los 35ºC ofrecen un clima templado, adecuado para la producción de este cultivo. Sin embargo, limita la producción la falta de variedades adecuadas, así como el elevado costo de la tierra y la mano de obra. Por esto, la productividad de Nigeria es una de las más bajas del mundo, con poco más de 3,1 toneladas por hectárea.
El consumo de papa también es muy bajo, apenas unos 3,2 kilogramos per cápita al año. Sin embargo, en Nigeria está aumentando el gusto por las papas, sobre todo en las zonas urbanas, que están creciendo aceleradamente. Desde 2000, las importaciones de papa cruda y elaborada han aumentado de menos de 9 000 toneladas a 40 000 toneladas al año.
8. Kenya
La papa, llevada a África oriental por los agricultores británicos en el decenio de 1880, ha adquirido cada vez más importancia en los últimos 30 años, como alimento básico y como fuente de ingreso agrícola. Es el segundo cultivo alimentario, por la cantidad producida, después del maíz. En 2007 se produjo alrededor de 800 000 de toneladas de papas.
En Kenya los pequeños agricultores son los principales productores de papa y muchos de estos productores son mujeres, si bien hay algunos grandes productores comerciales. El cultivo de papa se concentra en las zonas altas, entre 1 200 y 3 000 metros sobre el nivel del mar.
Casi toda la papa producida en Kenya se consume en el país, con un promedio de casi 25 kilogramos por persona al año. La papa gusta no sólo a la población rural que la produce, sino que también a la población urbana de ingresos más altos. Si bien en algunos países africanos se considera un "alimento de pobres", en Kenya es un producto alimentario de gran calidad y prestigio.
9. Uganda
El cultivo de la papa llegó a Uganda a principios del siglo XX, posiblemente gracias a los misionarios procedentes del Congo. A mediados de siglo se producía extensamente este tubérculo en las tierras altas y frescas del país, en realidad llegó a proliferar tanto que en algunas zonas la consideraban una maleza.
En 1960, el Ministerio de Agricultura de Uganda puso en marcha un programa que ayudó a incrementar la producción promedio hasta 10 toneladas por hectárea. La producción llegó a 350 000 toneladas en el decenio de 1970, pero cayó mucho durante el generalizado conflicto civil del decenio siguiente.
Desde 1990 la producción de papa se ha recuperado, y pasó de 224 mil toneladas a una cosecha sin precedentes de 650 mil toneladas en 2007. En el mismo período, la superficie cultivada de papas se triplicó hasta alcanzar una extensión de unas 90 mil hectáreas. Casi la mitad de la cosecha nacional se produce en las tierras altas de Kabale, intensamente explotadas, que están a unos 2 000 metros sobre el nivel del mar, a unos 400 kilómetros al suroeste de Kampala.
10. Angola
A principios del siglo XVI los barcos del Portugal llevaron papas y batatas a lo que habría de convertirse en el África occidental portuguesa. Si bien la batata se popularizó mucho entre los agricultores locales, la producción de papa se circunscribió a la meseta de Bié, donde la altura y los vientos del Atlántico crean un clima templado.
Al independizarse, en 1975, la producción anual de papa en Angola era de unas 32 000 toneladas, la mayor parte se cultivaba en las tierras altas de la provincia de Huambo. La producción se estancó en los siguientes 27 años de guerra civil, pero floreció al restablecerse la paz. Entre 2002 y 2007, la superficie destinada al cultivo de papa se triplicó y la producción se duplicó, pasando de 260 000 toneladas a una cosecha récord de 615 000 toneladas.
Se estima un consumo anual de papa de 15 kilogramos por persona, que está en acelerado aumento debido a la urbanización. Sin embargo, limitan la producción una productividad baja, de unas 5 toneladas por hectárea, grandes pérdidas postcosecha y la dependencia de papa semilla importada. Para satisfacer la demanda, Angola también importa papas de Sudáfrica.
11. Etiopía
Se atribuye a un inmigrante alemán la introducción de la papa en Etiopía, en 1858. En los siguientes decenios, los agricultores de las tierras altas de Etiopía comenzaron a adoptar el nuevo cultivo, que fue considerado "póliza de seguro" contra posibles malas cosechas de los cereales.
Entre los países africanos, es posible que Etiopía tenga el mayor potencial para la producción de papa: el 70% de sus tierras agrícolas –situadas principalmente por encima de los 1 500 metros sobre el nivel del mar– están consideradas aptas para la papa. Como en las montañas vive también casi el 90% de la población de Etiopía, la papa podría contribuir a la seguridad alimentaria del país.
En Etiopía hoy se sigue considerando la papa un cultivo secundario, y su consumo anual por persona es de apenas unos 5 kilogramos. Sin embargo, se está propagando constantemente el cultivo de este tubérculo. La FAO estima que la producción aumentó de 280 000 toneladas en 1993 a 460 000 toneladas en 2007.

9 de octubre de 2013

Acuicultura

 












 Congreso Nacional de Acuicultura         
Gijón, 23 - 25 de setiembre de 2013
Soja, guisantes, maíz, trigo, extractos de algas… La dieta de los peces criados en acuicultura cada vez tiene más componentes vegetales. Hasta hace pocos años, doradas, truchas o rodaballos se criaban principalmente con harina y aceite de pescado, pero el carácter limitado de estos recursos, que dependen de la pesca extractiva y el incremento de empresas acuícolas hace que se tengan que explorar nuevos campos. En agosto, un trabajo de Aaron Watson y Allen Place, del Centro de Ciencias Ambientales de la Universidad de Maryland (EE UU), anunciaba que se había conseguido una dieta estrictamente vegetariana para especies como la dorada o la cobia, muy parecida al bacalao. Un grupo de investigadores de la Universidad Politécnica de Valencia también ha criado doradas con harina de gluten, soja y guisantes, todo compensado con una serie de aminoácidos, aunque resultó ser muy caro.
Cada vez se come más pescado: el consumo per capita de productos acuáticos en el mundo es de 19 kilos por año y en la Unión Europea sube a 23 kilos por año. Curiosamente, gustan las especies más carnívoras, como el salmón, para el que también se han ideado dietas vegetarianas.
Una de las dudas recurrentes de los consumidores con respecto a los peces de acuicultura es saber qué comen. “Se les da piensos con ingredientes de primera calidad, sobre todo, harinas y aceites de pescado, compuestos proteínicos vegetales como soja”, explica Miguel Jover, catedrático de Acuicultura de la Universidad Politécnica de Valencia. El contenido vegetal de esas dietas oscila entre un 15% y un 25%, dependiendo de la especie. Las que más se producen en España son el mejillón (208.000 toneladas), lubina (17.574), trucha arcoíris (16.000), dorada (15.000) y rodaballo (7.000), según datos del Ministerio de Agricultura de 2011.
En la alimentación juegan otros factores, como el sabor final del pescado, algo que se investiga con paneles sensoriales. Una alimentación vegetariana puede que no consiga que el pescado tenga un sabor agradable, pero se puede llegar a conseguir dándole una dieta de finalización en la que aumente la harina de pescado.
Los avances en nutrición han sido uno de los temas centrales del último Congreso Nacional de Acuicultura, celebrado recientemente en Gijón (Asturias). “Se investiga cómo introducir otras fuentes de alimento que no compitan con el consumo humano, porque si lo quitas de ahí no saldría rentable”, cuenta Fransesc Padrós, patólogo de peces e investigador de la Universidad Autónoma de Barcelona.
Los prejuicios hacia las piscifactorías siguen pasando factura a un sector responsable de la mitad de los alimentos acuáticos que se consumen en el mundo y que España lidera a nivel europeo, con 271.963 toneladas de producción en 2011. En valor económico, el líder es Reino Unido (789,9 millones de euros). “Existen muchos mitos en cuanto a lo que comen los peces, y esa percepción es difícil de cambiar”, dice Luis Guerrero, miembro del Instituto de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de la Generalitat de Cataluña. “Cuando se come un pollo nadie se plantea que come pienso y en caso del pescado, sí”, añade. Entre 2010 y 2011, Guerrero realizó una cata a ciegas en la que participaron 900 consumidores. La mayoría prefirió el sabor de los rodaballos, lubinas o doradas de acuicultura. Cuando les informaban de la procedencia, elegían el salvaje.












Para hacer la harina de pescado con la que se les alimenta se utilizan otras especies acuáticas —obtenidas de la pesca extractiva— y también restos de despiece. Por ejemplo, recortes de atún enlatado. “Un 25% de la harina y el aceite de pescado procede de los recortes de fileteado”, explica Javier Ojeda, de la Asociación Empresarial de Productores de Cultivos Marinos (Apromar). Tanto los investigadores como los empresarios subrayan que los productos con los que se elaboran estos piensos son aptos para el consumo humano y que la Unión Europea hace un control exhaustivo, en ocasiones diario, del proceso. Con la crisis de las vacas locas, la Comisión Europea prohibió que los piensos contuvieran restos animales. Poco a poco se ha ido readmitiendo. En junio se volvió a permitir utilizar harinas animales que contengan proteínas de cerdo o pollo, pero no de rumiantes (oveja, cabra o vaca).

Pero la acuicultura no siempre se circunscribe a lo que ocurre dentro de los viveros flotantes. Pablo Sánchez Jerez, investigador del Departamento de Ciencias del Mar de la Universidad de Alicante, investiga las interacciones con los sistemas costeros, y asegura que muchos de los peces que nadan cerca de las jaulas, como jureles, alacha, bogas y mújoles se ponen verdaderamente gordos comiendo el pienso que les sobra a las granjas de dorada y lubina. “Entendemos que la forma más natural de criar a un pez es aquella que tenga menos impacto sobre el entorno”, dice. El objetivo ideal es conseguir la nutrición correcta a precio asequible, y que también sea sostenible.


Patos y peces
La crianza de patos en estanques de peces responde muy bien al sistema de policultivo de los peces, dado que los patos son altamente compatibles con los peces cultivados. Es ventajoso para los campesinos en muchas maneras:
1. Los patos fertilizan el agua del estanque con sus excrementos cuando se dejan nadar libremente en la superficie del mismo. Los patos han sido llamados máquinas de abono por su sistema, eficiente y ahorrativo del trabajo de abonar el estanque, lo cual resulta en un ahorro total de fertilizante para el estanque y de alimento suplementario para los peces (60 por ciento del costo total en el cultivo convencional de los peces).
2. Los patos mantienen bajo control las malezas acuáticas.
3. Los patos, chapoteando ablandan el fondo del estanque y facilitan la liberación de nutrientes del suelo, lo cual aumenta la productividad del estanque.
4. Los patos aerean el agua al nadar; por esto han sido llamados «aereadores biológicos».
5. Los corrales de los patos se construyen en los terraplenes del estanque, entonces no se necesita terreno adicional para mantenerlos.
6. Los patos satisfacen la mayor parte de sus necesidades alimentarias del estanque bajo forma de malezas acuáticas, insectos, larvas, lombrices, etc. Necesitan muy poco alimento suplementario y los campesinos les dan normalmente desperdicios de cocina, melazas y salvado de arroz.

Cría de patos
La postura de huevos por los patos depende de muchos factores, como raza y variedad, aunque, una buena gestión contribuye considerablemente a alcanzar una óptima producción de huevos - carne.
Los patos no necesitan corrales muy elaborados, dado que permanecen dentro del estanque casi todo el día. Un refugio de bajo costo, de bambú u otro material que pudiera estar disponible en el área, sea en el terraplén del estanque o sobre la superficie del agua. Deberían estar bien ventilados y diseñados de modo que las descargas vayan al estanque.
Alrededor de 30 patos son suficientes para fertilizar un estanque de 1000 m2, estos necesitarían un corral de solo 13-14 m2 de superficie. Se tendrán en el estanque patitos de 3-4 meses después de haberles dado los necesarios tratamientos profilácticos y tomando medidas de precaución contra epidemias.
Los patos pueden encontrar alimentos naturales en el estanque. Necesitarán muy poca alimentación suplementaria que puede ser de los desperdicios domésticos, como sobras de la cocina, salvado de arroz, arroz quebrado y cereales desechados, si los hay. Alternativamente se puede comprar un alimento balanceado y darlo a 50 gr/ave/día.
Se tendrían que evitar alimentos enmohecidos o viejos, dado que el moho contiene toxinas que pueden causar envenenamiento.
Los patos empiezan a poner huevos a la edad de 24 semanas, pueden tenerse cajas con paja en el corral para la postura de huevos.
La adecuada higiene y cuidados, son muy importantes para mantener saludable la parvada. Es fácil reconocer un animal enfermo: se lo ve decaído, sus ojos no tienen lucidez y una supuración sale de los ojos y narices. El ave enferma tendría que ser inmediatamente aislada y curada.
Los huevos se recogen cada mañana, dado que los patos ponen huevos solo durante noche. Los patos ponen durante dos años, después de lo cual deberían separarse para la engorda y matanza.